19 feb. 2017

1995- EL ALMANAQUE DE MI PADRE – Jiro Taniguchi



Cuando se trata de manga, los “géneros” más leídos y analizados del mismo suelen ser el seinen, el shonen o el shojo. Pero hay otras corrientes temáticas que a menudo no gozan del mismo grado de atención pero que, sin duda, son tan interesantes o más como los antedichos. Entre ellos encontramos el gekiga, término japonés que equivale a “Imagen Dramática” y que está principalmente dirigido a lectores adultos que quieran escapar de las naves espaciales, los romances adolescentes o la violencia más o menos gratuita. Se trata de comics de enfoque eminentemente humanista realizados por autores experimentados al margen del enloquecido ritmo de producción y publicación con el que suelen trabajar la mayoría de los autores nipones. Jiro Taniguchi es uno de los más destacados dentro de esta corriente y “El Almanaque de Mi Padre” una de sus mejores obras.

15 feb. 2017

1983- FICCIONARIO -Horacio Altuna



Horacio Altuna se estableció en España en 1982, fijando su residencia en Sitges. Es entonces cuando el dibujante argentino se convierte también en guionista. Por una parte, continuar la colaboración con su socio creativo habitual desde hacía años, Carlos Trillo, que se había quedado en Argentina, resultaba complicada en una época en la que no existía internet; ambos autores acostumbraban a discutir y elaborar sus guiones juntos y esto ya no era posible. A ello se añadía su deseo de dar un paso adelante profesionalmente ilustrando sus propias historias.

Altuna consiguió un hueco en la editorial Toutain, referencia fundamental en la edición de comics en España en los años ochenta, en un momento en que muchos de los autores "de plantilla" de esa casa se marcharon para fundar otra publicación. Eso le brindó una magnífica oportunidad al dibujante que, no obstante, hubo de plegarse a las exigencias del editor, que le pedía historias de ciencia ficción, género por el que Altuna no sentía excesivo cariño, moviéndose con mayor soltura en el ámbito de las historias de corte social. Así que en su primera obra como autor completo, "Ficcionario" (publicada en capítulos en la revista "1984"), lo que hizo fue fusionar ambos territorios.

13 feb. 2017

1999- 100 BALAS – Brian Azzarello y Eduardo Risso



Imagina que un extraño te ofrece un maletín en cuyo interior encuentras una pistola, cien balas imposibles de rastrear y pruebas incontrovertibles acusando a la persona responsable de lo peor que te hubiera ocurrido en la vida. Imagina que ese extraño te asegura que si te cobras venganza con esa pistola y esas balas, nadie te perseguirá. ¿Lo aceptarías?

Ese misterioso individuo es el Agente Graves y él y sus maletas portadoras de muerte y dilemas morales son el arranque de uno de los mejores cómics de temática negra de comienzos del nuevo siglo.

7 feb. 2017

1988- ARIADNA Y BARBAZUL – P.Craig Russell


La opera es un género musical muy específico y de difícil traslación a otros formatos narrativos, el cómic entre ellos. Para empezar, se basa en la voz y en la música, mientras que las viñetas son mudas (en el sentido de la sonoridad, no de su mensaje); las historias se desarrollan sobre un escenario en el que evolucionan los personajes, a menudo de forma exageradamente teatral y todo el drama –o la comedia- se apoya en los diálogos. En un comic, en cambio, en aras de la legibilidad y el ritmo, la historia debe cambiar de entorno, escenario, plano y personajes con cierta frecuencia; de otro modo, una adaptación literal de una pieza operística no sería más que una colección de figuras y cabezas declamando en tipografía mayúscula y negrita.

La ópera es, en mi opinión, un gusto adquirido. Dado que no se encuentra entre mis artes favoritas, siempre es de agradecer que las historias que se narran en ese arte lírico puedan conocerse y disfrutarse en la que sí es una de mis artes predilectas: el comic. Y ello, casi exclusivamente, se lo debemos a un único autor: P.Craig Russell.

6 feb. 2017

DAREDEVIL EN LOS AÑOS SESENTA– Stan Lee y varios (1)


En 1964, la Segunda Edad Heroica de Marvel ya estaba en su periodo de consolidación. Tanto Marvel como DC habían lanzado nuevos personajes y colecciones que marcarían la dirección de ambas compañías durante los siguientes veinte años. “¡Las ideas surgían tan fácilmente!”, afirma Stan Lee de aquel periodo.

Habiendo recuperado para su catálogo a la Antorcha Humana y a Sub-Mariner, Marvel echó mano del Capitán América, el último de sus grandes superhéroes de los cuarenta. En “Los Vengadores” nº 4 (marzo 1964), el patriótico personaje fue hallado congelado en el hielo, vivo pero en un estado de animación suspendida desde la guerra. Los Vengadores lo despiertan y le añaden a sus filas. El último gran superhéroe Marvel de comienzos de los sesenta llego tan solo un mes después: “Daredevil” (abril 1964), el Hombre Sin Miedo y, de paso, también sin vista. El primer superhéroe ciego dependía en sus enfrentamientos contra los villanos de turno de su sentido radar altamente desarrollado, sentidos de una agudeza sobrehumana y agilidad acrobática.

1 feb. 2017

1988-BATMAN THE CULT – Jim Starlin y Bernie Wrightson


“Batman: El Culto” apareció originalmente como miniserie de cuatro números en formato prestigio, en 1988. Eran los años en los que el Hombre Murciélago estaba en la cima de su popularidad gracias al éxito obtenido por “El Regreso del Caballero Oscuro” (1986) y “Batman: Año Uno” (1987) de Frank Miller, obras que marcaron un nuevo camino para el personaje, que a partir de este momento transitaría por derroteros más tenebrosos, tanto desde el punto de vista gráfico como conceptual. Aquel mismo año 1988, Alan Moore y Brian Bolland realizarían “La Broma Asesina” y poco después se le daría un trágico final al personaje de Robin en “Una Muerte en la Familia” (1988). “El Culto” formó parte, por tanto, en ese golpe de timón que DC dio a uno de sus personajes emblemáticos, apartándolo del comic juvenil para introducirlo, tanto en su formato (miniseries en formato prestigio, números únicos) como en el tono de sus historias, en el ámbito del entretenimiento para lectores adultos.

“El Culto”, pese a la categoría de sus creadores, no ha resultado ser tan influyente o popular como las otras obras mencionadas más arriba; y ello aun cuando imitó no pocos elementos de aquéllas. Veamos por qué.

24 ene. 2017

1986- SUPERMAN - John Byrne (y 6)


(Viene de la entrada anterior)

“Adventures” nº 441 (junio 88) vio el retorno de Mr.Mxyzptlk”. Byrne, no contento con su fallo del “Superman” nº 11, reincide con ese molesto personajillo, si bien esta vez se dedica a sembrar el caos en California, desecrando el cartel de Hollywood, convirtiendo a Superman en un dibujo animado, enfrentándolo a versiones perversas de Pedro Picapiedra, Superratón o los Pitufos y obligándole a participar en mortales concursos televisivos. Puede que Jerry Ordway se lo pasara muy bien dibujándolo y que este tipo de historias autoconclusivas de tono ligero al estilo de los cincuenta tengan sus fans, pero sigo insistiendo en que me parecen poco coherentes con el tono que el propio Byrne se había fijado para la serie. En lo que sí demuestra no perder el rumbo es en su capacidad para avanzar subargumentos, poco a poco y de fondo, hasta que les llegue el turno de pasar a primer plano: la investigación de Lois sobre el cerebro que se oculta tras Combattor –recordemos, el supertipo que lisió a su nuevo novio, José Delgado-; el mago telekinético Milton Fine-Brainiac y sus problemas mentales, la Supergirl del Ártico y una misteriosa figura que irrumpe en unas instalaciones de LexCorp…